Georg Morris Cohen Brandes (Copenhague, 4 de febrero de 1842-Copenhague, 19 de febrero de 1927) fue un filósofo, crítico literario, ensayista y periodista danés, muy influyente en las literaturas escandinavas entre 1870 y principios del siglo XX.
Biografía
Nació el 4 de febrero de 1842 en Copenhague, siendo el primogénito de una familia burguesa de clase media, de religión judía no observante y ascendencia sefardí. Ya con solo diecinueve años de edad compuso un trabajo de crítica literaria, La novela histórica, que fue publicado en 1862 y poco después publicó otro, El concepto del destino en la tragedia antigua. En 1859 había ingresado en la Universidad de Copenhague para estudiar Derecho, pero pronto sus intereses se decantaron por el estudio de la filosofía y la estética.
Durante su permanencia en la universidad, fue influido por el poeta Johan Ludvig Heiberg y el filósofo existencialista Søren Kierkegaard, que dejaron huella en su carrera. Después de abandonar la universidad viajó por Europa (Francia, Italia, Suiza, Alemania, Inglaterra y Suecia). En Francia trató con Hippolyte Taine y Ernest Renan y otras figuras eminentes. Por su parte, en Gran Bretaña fue contertulio de John Stuart Mill, Thomas Henry Huxley y varios de los discípulos de Charles Darwin, y se declaró partidario del evolucionismo. En 1871 dio por terminados sus viajes, en los cuales había ampliado sus conocimientos literarios.
Se propuso la tarea de librar a Dinamarca de su aislamiento cultural y de su provincianismo, y en verdad consiguió modernizar el pensamiento y la crítica literaria de su país. En 1868 publicó Æstetiske Studier, que sería su primer aporte a la Estética, pero su obra más famosa fue un conjunto de conferencias que empezó a impartir en la Universidad de Copenhague desde 1871, publicadas con el título de Hoved strøm ninger i det 19.de aarhundredes litteratur (Principales corrientes de la literatura del siglo XIX) (1872-1890), seis vols. En ellas recomendaba rechazar la fantasía y el idealismo abstracto del romanticismo tardío escandinavo y, por el contrario, trabajar en pro de las ideas progresistas y la reforma de la sociedad moderna. Para ello se mostraba partidario del realismo y en especial del naturalismo; esto le atrajo la amistad del dramaturgo noruego Henrik Ibsen. Como además defendió a otros escritores escandinavos importantes como Bjørnstjerne Bjørnson, Jens Peter Jacobsen, Jonas Lie, Alexander Kielland y August Strindberg, se convirtió de hecho en el líder ideológico y crítico literario principal del movimiento naturalista en la literatura escandinava.