Gerhart Hauptmann (Obersalzbrunn —actual Szczawno-Zdrój, Polonia—, 15 de noviembre de 1862-Agnieszków, 6 de junio de 1946) fue un dramaturgo, novelista y poeta alemán del naturalismo, ganador del premio Nobel de literatura en 1912.
Biografía y obras
Desde la escuela de su ciudad natal pasó a Breslavia (actual Wrocław, Polonia) y después fue enviado a aprender agricultura a la granja de su tío Jauer. Como no le gustaba este tipo de vida, volvió pronto a Breslavia intentado convertirse en escultor, de donde pasó a Dresde. De ahí fue a estudiar filosofía y ciencias naturales en la Universidad de Jena.
Pasó la mayor parte de 1883 y 1884 en Italia, viaje que le reveló sus bellezas antiguas. En mayo de 1885, se casó y se estableció en Erkner, suburbio de Berlín, y cuando conoció a Arno Holz y a Johannes Schlaf estos le hicieron ver las necesidades del público teatral, de forma que terminó por decantarse hacia la literatura en la que pronto alcanzó una gran reputación como uno de los principales representantes del drama moderno.
El primer drama de Hauptmann, Vor Sonnenaufgang (Antes del amanecer, 1889) inauguró el movimiento naturalista en la literatura alemana moderna y le conquistó la enemistad de los críticos ortodoxos y el apoyo entusiasta de los escritores alemanes jóvenes. La estrenó con la ayuda de Otto Brahm, director de la Freie Bühme, una asociación teatral creada en Berlín en 1889 que estrenó Espectros de Henrik Ibsen y obras de Holz y otros naturalistas. Antes del amanecer es una pieza en que el verdadero argumento se estructuraba en la podredumbre social que acarrea la abundancia de dinero en una comunidad silesiana de mineros de súbito enriquecida. Al año siguiente de estrenar Das Friedensfest (1890), se retiró a Schreiberhau en Silesia. Después compuso Einsame Menschen ("Almas solitarias", 1891) que recuerda Romersholm y Hedda Gabler de Henrik Ibsen. Su héroe, Juan Vockerat, es un espíritu inquieto y reconcetrado rebosante de aspiraciones generosas y de un radical proselitismo filosófico, pero exento de voluntad energía. Su insignificante y bondadosa esposa no puede colmar sus ansias de idealismo ni ser la columna que su espíritu vacilante necesita para sostenerse. La casualidad lleva a su lado a una mujer libre, una emancipada ibseniana, sin patria ni familia, Ana Mahr, que sabe comprenderle y lo reconforta fascinándole, embrujándole y adueñándose de todo su ser. Vockerat encuentra en ella un alma gemela que proporciona un sentido a su vida y entrevé la felicidad; pero a su paso se yergue la moral tradicional y la abrumadora torre de sus prejuicios: los padres del protagonista amenazan con abandonar la casa donde se ultrajan las leyes divinas y la intrusa es expulsada. Y Juan Vockerat, siempre en lucha interior, pero también siempre abúlico ante los hechos, cede una vez más y consiente en que Ana sea alejada, pero al fin no puede resistir el vacío tenebroso que en su alma se abre y se suicida arrojándose a un lago.