Guillaume Apollinaire (pronunciación en francés: /ɡijom apɔlinɛʁ/, –de nombre completo Wilhelm Albert Włodzimierz Aleksander Apolinary Kostrowicki–, Roma, 26 de agosto de 1880-París, 9 de noviembre de 1918) o conocido simplemente en español como Guillermo Apollinaire, fue un poeta, dramaturgo, teórico y crítico de arte nacido en Italia, de ascendencia bielorruso-polaca y naturalizado francés; fue el creador del caligrama y dio nombre al «surrealismo».
Su seudónimo no es más que la francofonización de sus nombre de pila: El primero, Wilhelm a Guillaume (que se traducen literalmente como Guillermo en alemán y francés) y el quinto, de Apolinary a Apollinaire.
Biografía
Nació en Roma, en Piazza Mastai (en el barrio de Trastevere), el 26 de agosto de 1880, hijo natural de Francesco Flugi d'Aspermont, de antiguo origen suizo, del cantón de Grigioni que nunca lo reconoció, y de Angélica de Kostrowitzky, una mujer noble de origen polaco Tuvo un hermano llamado Albert. Su padre los abandonó muy pronto y su madre se trasladó con ellos a Mónaco, por lo que ambos crecieron allí. Estudió en el Instituto Sant-Charles regentado por los hermanos maristas. Luego, se matriculó en el liceo Stanislas de Cannes. Poco después su madre los llevó a Niza, donde pasaron algunos años de su juventud y Guillaume estudió en el instituto Masséna de esa ciudad. Suspendió el bachillerato y no volvió a presentarse.
En 1900 se trasladó a París, el centro de las artes y las letras europeas de la época. Tenía muy poco dinero por lo que daba clases particulares. Entre sus alumnos estaba Gabrielle de Milhau, hija de Élinor Hölterhoff, vizcondesa de Milhau, terrateniente de Renania, que invitó al escritor a ir con su familia a sus tierras alemanas. De esa manera, en 1902, Apollinaire conoció Annie Playden, una muchacha inglesa que trabajaba como institutriz de Gabrielle Milhau. A su regreso a París, en 1902, trabajó como contable en la bolsa y como crítico para varias revistas, desde las que teorizó en defensa de las nuevas tendencias del arte y frecuentó los círculos artísticos y literarios de la capital francesa, donde adquirió cierta notoriedad.