John Ruskin (Londres, 8 de febrero de 1819-Coniston, Cumbria, 20 de enero de 1900) fue un escritor, crítico de arte, sociólogo, artista y reformador social británico, uno de los grandes maestros de la prosa inglesa. Influyó notablemente en Mahatma Gandhi. Abogó por un socialismo cristiano.
Primeros años
John Ruskin era hijo de un rico comerciante de vinos, cosa que influyó mucho para que él pudiese viajar a distintos lugares de Europa durante su juventud. Se crio en el sur de Londres y fue uno de los promotores de la constitución de la compañía Ruskin, Telford y Domecq. Con su trabajo, influyó notablemente en los gustos de los intelectuales victorianos. Entre sus amistades personales, se contaba la familia de Robert Baden-Powell, a quien enseñó y vio crecer.
En 1837 ingresó en Oxford, universidad a la que le legó una colección de grabados, dibujos y fotografías; también fundó una escuela de dibujo para los estudiantes. En la actualidad, se conservan parte de sus obras entre dibujos de la naturaleza y otros más de distintas catedrales góticas.
Seven Lamps of Architecture
Ganó un importante premio con su poema «Salsette and Elephanta» en 1839 y se graduó en 1842. En 1843 apareció el primer volumen de Modern Painters, by a Graduate of Oxford, en el que Ruskin sostenía la superioridad de los paisajistas modernos sobre los viejos maestros. Descubrió al famoso William Turner, al que dedicó un famoso ensayo. Sucesivos volúmenes dilataron el tema hasta convertir la obra en un amplio tratado acerca de los principios que debían constituir los fundamentos del arte, lo que contribuyó a consolidar su prestigio como maestro esteta y crítico de arte. Su teoría sobre la arquitectura es meramente moral, una filosofía que está en busca de la verdad. En tanto que aplicó consideraciones parecidas a otro dominio del arte en sus Seven Lamps of Architecture (1849), donde apuntaba una especie de leyes o bases, que todo artista al momento de crear debe obedecer, y enumera siete: Sacrificio, Verdad, Poder, Belleza, Vida, Memoria y Obediencia. Ruskin considera estas cuestiones como extra-arquitectónicas.