Ludwig Anzengruber (Viena, 29 de noviembre de 1839 - 10 de diciembre de 1889) fue un dramaturgo, novelista y poeta austriaco.
Orígenes
La familia Anzengruber era originaria del distrito de Ried im Innkreis en Austria Superior. El abuelo de Ludwig, Jakob Anzengruber, fue un granjero en la finca de Obermayr en Weng cerca de Hofkirchen an der Trattnach. Su padre, Johann Anzengruber, abandonó el hogar familiar a temprana edad y se trasladó a Viena, donde encontró trabajo como contable en el tesoro de las tierras de la corona austriaca. En 1838 se casó con Maria Herbich, la hija de un farmacéutico pequeño burgués. No es sorprendente que la clase social de sus padres - su padre, de orígenes agrícolas, y su madre, de la pequeña burguesía - tuvieron con regularidad un papel importante en las obras posteriores de Ludwig Anzengruber.
La mayor influencia de Ludwig al convertirse en dramaturgo fue su padre, que había sido en secreto un poeta en el estilo de Friedrich Schiller, pero sin éxito. Sólo se produjo una de sus obras, sobre el tema de Berthold Schwarz, y probablemente solo por la espectacular explosión al final; sus otras obras reunieron polvo en el cajón de su escritorio.
Primeros años y carrera
Ludwig sólo tenía cinco años cuando su padre murió en 1844. Su madre, que se convertiría en la persona más importante de su vida conforme transcurrieron los años, intentaba sobrevivir con su escasa pensión de viuda de 166 florines y 40 kreuzers. En 1854 cuando la abuela de Ludwig, que había mantenido a su hija y nieto en sustancialmente, murió, su hogar y sus condiciones de vida empeoraron aún más. Los problemas financieros acabaron con sus ahorros, pero la madre de Luwig estaba preparada para sacrificar cualquier cosa (incluido trabajar de costurera) de manera que él pudiera estudiar en la escuela elemental Paulaner desde 1847 hasta 1850 y luego en la escuela secundaria piarista desde 1851 hasta 1853. En 1855 abandonó la escuela a la vista de sus crecientes malas notas y desde 1856 hasta 1858 era un aprendiz en la librería Sallmeyer. Durante su empleo en la librería fue capaz de leer mucho, pero después de desacuerdos con su maestro su aprendizaje llegó a un fin abrupto.